Los conflictos jurídicos pueden originarse por diversos asuntos y entre diferentes partes. Por este motivo, el derecho holandés se divide en varias áreas legales, cada una de las cuales tiene su propio procedimiento judicial. Dicho procedimiento se inicia casi siempre en uno de los diecinueve Juzgados. Cuando un juzgado conoce de un caso, se comprueba a qué área legal pertenece, determinándose así el procedimiento legal a seguir. Puede tratarse de un procedimiento civil, administrativo o penal, o de un procedimiento del sector cantonal.